50 años de la Diócesis de Tula 
 


 

Bruder Hubert Dephoff feiert
Silbernes Priesterjubiläum 

     

 

 



La Diócesis de Tula fue erigida el 7 de septiembre de 1961 por Decreto del Papa Juan XXIII, primordialmente para atender la extensa zona otomí de esta región del Mezquital; lógico, cubriendo las 21 parroquias que configuraban entonces la Diócesis, donde había 24 sacerdotes. Actualmente se cuenta con 48 parroquias y 80 sacerdotes y 6 diáconos.


El Primer Obispo que estuvo al frente de esta nueva Diócesis fue Don JESÚS SAHAGÚN DE LA PARRA, oriundo de Cotija, Mich., quien permaneció aquí durante 24 años; posteriormente llegaron Don José Trinidad Medel Pérez, Octavio Villegas Aguilar y actualmente el Obispo Don Juan Pedro Juárez Meléndez.
 

 



Sitios Interesantes del exconvento 
 

Siendo el templo desde 1554 dedicado a San José de Tula, por la Orden de Frailes Franciscanos; con motivo de este acontecimiento fue erigido como Catedral desde hace 49 años.


 EL EXTERIOR: A semenjanza de un castillo, esta Iglesia Fortaleza está rodeada por 14 contrafuertes adosados a los muros de 2 metros de grueso; su bóveda fluctúa entre uno y cuatro metros de espesor.


LA CRUZ ATRIAL: Muy significativa ya que en su labrado a base de cacetones expresa simbólicamente la nueva evangelización: La Cruz de Cristo, Los Doce Primeros Franciscanos llegados a México (1524) y los 10 mandamientos, como resumen de la doctrina que nos dieron a conocer 


LA TORRE: No corresponde al siglo XVI, sino al XVIII, ya que este elemento no existía; el campanario estaba en lo alto de la fachada, llamado espadaña, que en forma de triángulo una de sus hoquedades aloja el actual reloj. 

 
LAS CAMPANAS: En el campanario, hoy se encuantran 4 campanas: San Miguel Arcángel, Santa María Magdalena, Santa María de Guadalupe y Santa María la Mayor, ésta con un peso de una tonelada.  


INTERIOR DE CATEDRAL: Existiendo cinco estilos arquitectónicos en todo el conjunto conventual, de éstos el gótico corresponde al interior de la Catedral, cuya bóveda de crucería o nervadura, columnas y cornizas fueron doradas hacia el año de 1940, siendo su decorado con oro de hoja (no es pintura como se cree). 

          
 
Bruder Hubert Dephoff (l.) mit seinem Bruder Karl. 
(Foto:Karl Kamer) 

Alle, die dem geborenen Wilmsberger auf seinem Weg Begleiter und Weggefährten waren und sich ihm auf die eine oder andere Weise verbunden fühlen, waren am Freitag eingeladen, mit dem Jubilar in der Kapelle des Canisiushauses in Münster das Silberne Priesterjubiläum zu feiern. Ein Fest der Begegnung findet anschließend im Klostergarten statt.

Leitsatz

"Nimm die Menschen wie sie sind, andere gibt es nicht". Diesen Satz von Konrad Adenauer hatten ihn die Wilmsberger Nachbarn vor 25 Jahren zur Primiz auf mit großen Buchstaben auf ein Transparent geschrieben. Dephoff hat die Aufforderung, getreu seinem Primizspruch "Dient einander, jeder mit der Gabe, die er empfangen hat" (1. Petr. 4,10) mit Leben gefüllt. 
Der gelernte Mechanikermeister arbeitete zehn Jahre in der Borghorster Schlosserei Egon Gözze. 1970 trat er der Brüdergemeinschaft der Canisianer bei, um von 1974 bis 1980 in der Diözese Tula / Mexiko, mit der das Bistum Münster eine Partnerschaft pflegt, in seinem erlernten Beruf im Centro Social de Cardonal landwirtschaftliche Geräte zu bauen und zu reparieren.

Drei Kulturen

"Unsere ersten Gehversuche waren nicht ganz einfach, da drei Kulturen aufeinander trafen: Mexikaner, Deutsche und Otomi", erzählt Dephoff. Anstelle von Wasser, Licht und Straßen begegneten dem Bruder Sand, Feuerstellen und Eselpfade. "Trotz materieller Armut erfuhren wir herzliche und gastfreundschaftliche Aufnahme.
Die Erfahrung von einfachen und natürlichen Gesten zeigte uns, dass wir mehr von diesen Menschen lernen konnten als wir uns vorstellten", erinnert sich der Borghorster an die Anfänge mit dem Aufbau einer Werkstatt und Konsumgenossenschaften in den Dörfern.

 

Glauben als Grundlage

"Wir haben mit Frauen und Männern - Deutschen und Mexikanern im Team gearbeitet", berichtet der Priester von der Begegnungen der Kulturen und im Glauben, die bis heute die Grundlage aller Arbeit sind. 1980 begann Dephoff sein Theologiestudium in Lantershofen bei Ahrweiler. Nach der Diakonatsweihe arbeitete er ein Jahr in Emsdetten und zwei weitere Jahre als Kaplan. 1990 ging es zurück nach Mexiko. 
Dort war der Canisianer bis 2010 Pfarrer der Gemeinde Cardonal. Als Maschinenbaumeister leitete er bis vor zwei Jahren, neben seinem Priesteramt, auch die Werkstatt. Jetzt hat der Borghorster dem jüngeren mexikanischen Pfarrer Alberto Gres sein Amt übergeben, um bei ihm, so lange es die Gesundheit zulässt, als Kaplan zu arbeiten.

Zur Pfarrgemeinde Cardonal gehören, im Umkreis von 30 Kilometern, auf einer Höhe von rund 2000 Metern, 47 Dörfer. Höhenunterschiede von 1000 Metern müssen beim Besuch der Gemeindemitglieder auf Sand-und Schotterpisten überwunden werden. Viele Straßen und Brücken wurden mit der Unterstützung der Canisianer gebaut. Das Centro Cardonal half bei der Wasserversorgung. 

 

Glück im Kleinen

"Die Menschen leben bei uns sehr einfach und sind dabei sehr zufrieden. Probleme gibt es in den Familien der vielen Migranten, die in den Staaten arbeiten. Es gibt Dörfer, in denen kaum Männer sind. Da übernehmen die Frauen die Aufgaben der Männer, erziehen die Kinder, bauen Mais und Bohnen an und kümmern sich um Ziegen und Schafe", erzählt der Jubilar von dem trockenen Land, in dem es im vergangenen Jahr acht Monate lang nicht geregnet hat.  
 

     
EL ÁBSIDE: Sitio donde actualmente se encuentra un Tríptico, originalmente existió hasta fines del siglo XVIII un retablo dorado que se atribuye al gran artista Simón Pereyns, siendo reemplazado posteriormente por un altar neoclásico.


EL TRÍPTICO DE CATEDRAL: De estilo romano-gótico, destaca la imagen de Cristo Resucitado, rodeado de símbolos y geroglíficos prehispánicos y otros elementos contemporáneos, que juntos conforman la fusión de las culturas indígeno-cristiana. Su dimensión abarca 80 metros cuadrados, habiendo sido pintado con pintura acrílica sobre cedro rojo, por el Padre Mario Amezcua Barrera, de Capácuaro, Mich. y colocado aquí el 7 de septiembre de 1985. Existe bajo la imagen de San José una placa con la descripción detallada.
 

  EL TÚNEL DE CATEDRAL: En el pasillo central de catedral corre un túnel que tanta controversia ha sucitado a través del tiempo, fue construído desde el siglo XVI, habiendo tenido varias entradas de aire, a su paso por la ciudad, la mayoría clausuradas, se dice, no está comprobado, que el túnel llega a la Capilla Abierta situada en el área de la Zona Arqueológica, teniendo ramales a otros sitios. Su entrada por Catedral fue clausurada en 1943.


EL PRESBITERIO: En la restauración de catedral, capillas y claustro que transcurrió durante 15 años (1981-1996), en el Presbiterio se descubrieron las tumbas de cinco Frailes que murieron en el exconvento, desde 1577 y que la historia tiene registrados.


EL SAGRARIO: Construído 200 años después de Catedral (1750), capilla dedicada entonces a San Antonio de Padilla, existe también en el mobiliario litúrgico el sincretismo indígeno-cristiano; esta fusión está basada en una cita del Evangelio de San Juan (1,14) "LA PALABRA SE HIZO CARNE Y HABITÓ ENTRE NOSOTROS" (representado en el sagrario con el símbolo de la Palabra Indígena), a partir de la bendición de esta área hace mas de año y medio, este sitio se transformó en CAPILLA EXPIATORIA, dado que de lunes a viernes se expone el Santísimo, de 7 de la mañana a 7 de la noche.


EL ALMUERZO DE JESÚS: Dentro de las obras pictóricas que posee el Exconvento, en el Sagrario se encuentra un óleo del siglo XVIII, siendo el de mayor interés, ya que su iconografía muestra a Jesús, sus padres y abuelos almorzando una comida típicamente mexicana (tamales, atole, huevos, chile, frijoles, etc.). Conviene en su visita leer la cédula correspondiente al lado derecho.


CAPILLA DE LA VIRGEN DE GUADALUPE: Dado que hasta la expedición de las Leyes de Reforma de Benito Juárez, el convento abarcaba toda una manzana, el acceso a esta capilla fue abierto precisamente donde hasta 1860 aproximadamente era la entrada lateral al templo, su fachada es similar a la puerta principal. Observese de adentro hacia afuera.


EL CLAUSTRO: Varios son los espacios interesantes a visitar: en el claustro alto, la pintura mural del siglo XVI, la Sala Capitular, acceso al coro, la Capilla Abierta y torre. En el claustro bajo: patio-bautisterio, el antiguo Refectorio (comedor) y Velatorio (hoy oficina parroquial). Este claustro posee el original estilo conopial en su arquitectura.

     
 

Münsters mexikanische Partnerdiözese feiert ihren 50. Geburtstag. Am 11. September endet das Jubiläumsjahr.
 

Jubiläumsfeier am Sonntag
 

Münster gratuliert Bistum Tula zum 50. Geburtstag

 
Bistum/Tula. Münsters mexikanische Partnerdiözese Tula feiert am Sonntag ihr 50-jähriges Bestehen. Am Jubiläum nehmen die drei bisherigen Diözesanbischöfe und der amtierende Bischof Juan Pedro Juárez Meléndez teil. Erwartet werden auch zahlreiche Vertreter aus den Partnergemeinden. Angeführt wird die münstersche Delegation von Domkapitular Ferdinand Schumacher.
 
Die Messe im Stadion Cruz Azul ist Höhepunkt und Abschluss eines Jubiläumsjahres mit vielen Veranstaltungen. Am 7. September 1961 gründete  Papst Johannes XXIII. das Bistum Tula in besonderer Weise für die indigene Bevölkerung der Hñähñu. Einen Tag später wurde Jesús Sahagún zum ersten Bischof geweiht. 1968 legte Sahagún gemeinsam mit Münsters Bischof Joseph Höffner das Fundament für die Bistumspartnerschaft.




Text: weg | Foto: Johannes Damm in Kirche+Leben
10.09.2011 



 
 
Einer der ersten in Mexiko: Canisianerbruder Wilhelm Lakeberg.
 
 

 Gratulation von Bruder Wilhelm Lakeberg
 

"Wir verkündeten mit unserer Arbeit das Evangelium"
 

Als ich während des Komzils mit Bischof Joseph Höffner in Rom war, fragte er mich, ob ich nach Tula gehen wolle. Höffner hatte uns über die Not dort erzählt. Wir wollten in Mexiko zum Reich Gottes beitragen. Mein Mitbruder Bernhard und ich waren die ersten in Cardonal, viele Frauen und Männer folgten. Das war eine Gemeinschaft! Wir besprachen alles im Team. Jeder brachte seine Kompetenz ein. Anfangs gab es kaum Straßen, die nächste Telefonzelle war 20 Kilometer entfernt. So bauten wir Gemeindezentren, Kapellen, Straßen, eine Werkstatt.
 
Vor der Arbeit lernten die Leute lesen und schreiben, die meisten waren Analphabeten. Wir bildeten Genossenschaften, mit denen die Menschen günstiger einkaufen und ihre Häuser gemeinsam bauen konnten. So verkündeten wir neben der Pastoral mit unserer Arbeit das Evangelium. Die Mexikaner lehrten uns Optimismus. Ich wünsche mir zum Jubiläum, dass mit den materiellen Verbesserungen in der Diözese auch das Reich Gottes weiterhin wächst.

 
Text: Bruder Wilhelm Lakeberg | Foto: Thomas Bischop in Kirche+Leben
 
   
Seit Jahren mit Tula verbunden: Canisianerbruder Thomas Bischop.

Gratulation von Bruder Thomas Bischop
 

Seelsorge und Sozialarbeit


Die Gründung der Diözese Tula fällt in die Zeit kurz vor dem Zweiten Vatikananischen Konzil, also in eine Phase, in der in der Weltkirche Spannung und Aufbruch herrschte. Spannung: Wie wird das alles enden? Und Aufbruch: Man suchte nach neuen Anregungen, die zum Wohl der Kirche dienen sollten, und versuchte sie umzusetzen. In dieser Zeit lernten sich Bischof Jesús Sahagún, der erste Bischof der neuen Diözese Tula, und Bischof Joseph Höffner von Münster – Banknachbarn beim Konzil – kennen. Sie beschlossen mit ihren Gremien eine länderübergreifende Zusammenarbeit in der Seelsorge und der christlichen Sozialarbeit. Im Lauf des Jahres 1968 ging eine erste Gruppe von Priestern, Brüdern und Laien nach Tula, um ihren Einsatz in der Diözese vorzubereiten. Dabei waren zwei Mitbrüder aus der Brüdergemeinschaft der Canisianer. Unsere Gemeinschaft hatte schon auf dem Reformkapitel ein solches Auslandsprojekt angeregt.

Aus diesem zögerlichen Beginnen wurden dann mehr als 40 Jahre Engagement. Die Priester und Laien  wechselten im Lauf der Zeit. Die Canisianerbrüder entwickelten sich zu einer konstanten Gruppe, die bis zur endgültigen Übergabe der Aufgaben an die Diözese Tula 2010 dort tätig waren.

 
Für uns, die Brüdergemeinschaft  der Canisianer, war es eine wichtige Erfahrung. Bedingt durch verschiedene, gemeinschaftsinterne Gründe waren wir aber nicht in der Lage, weiterhin Mitbrüder für dieses Projekt freizustellen, was wir schweren Herzens bedauerten. Die Brüdergemeinschaft fühlt sich weiterhin mit der Diözese Tula, besonders mit dem Sozialzentrum in Cardonal, verbunden und wird nach ihren Möglichkeiten die Aktivitäten dort unterstützen.

Text: Bruder Thomas Bischop | Foto: Gehard Seybert in Kirche+Leben
10.09.2011

  
 
Clemens-August Holtermann war lange Jahre Priester im Bistum Tula.
 

 

Gratulation von Dechant Clemens-August Holtermann


Quelle einer neuen Hoffnung
 

Am 7. September 1961 ist die Diözese Tula mit dem Ziel errichtet worden, "Quelle und  Prinzip einer neuen Hoffnung" zu sein. Am folgenden Tag wurde Jesús Sahagún, damals 39 Jahre alt, zu ihrem ersten Bischof geweiht.

Durch das Zweite Vatikanische Konzil war das Bewusstsein gewachsen, wirklich eine katholische umfassende Kirche zu sein. Bischöfe als Vertreter der Teilkirchen begegneten sich auf Augenhöhe und suchten nach einem Weg der Kirche in der modernen Zeit. Sie suchten vor allem danach, wie die Kirche das Evangelium in die verschiedenen Kulturen, Sprachen und Situationen durch Wort und Tat übersetzten kann. Zu diesen Bischöfen gehörten Jesus Sahagún aus Tula und Joseph Höffner aus Münster.
Sie begründeten eine Zusammenarbeit von Mexikanern und Deutschen in der Halbwüste des Mezquitals im Staat Hidalgo – einer der ärmsten Regionen der Diözese Tula. Sieben Jahre nach der Bistumsgründung kamen die ersten deutschen Canisianerbrüder, und Ende 1970 waren wir sogar elf deutsche Mitarbeiterinnen und Mitarbeiter aus verschiedenen Berufungen und Berufen in Cardonal und Chilcuautla. Beide Bischöfe, Jesús Sahagún und Joseph Höffner, wollten keine "deutsche Insel" , sie bildeten von Anfang an ein Team von Mexikanern und Deutschen, von Laien, Ordensleuten und Priestern. Die Basis für das Miteinander war unter anderem eine Aussage von Bischof Jesús Sahagún: "Es ist ein Privileg, hier arbeiten zu dürfen, denn bei den Armen ist man Gott am nächsten. Das ist ein Privileg für Deutsche und Mexikaner – auch für den Bischof."

Das erste Jahrzehnt der neuen Diözese war davon geprägt, Aktionen gegen das materielle Elend der Menschen zu organisieren, zum Beispiel mit Familiengruppen. Das religiöse Leben beschränkte sich auf die Volksfrömmigkeit, auf die Versorgung mit Sakramenten und die Erstkommunionkatechese. Vom 1968 gegründeten  "Centro Social de Cardonal" (Sozialzentrum) gingen viele sozial-pastorale Impulse in die Region und in die Diözese Tula. Und umgekehrt: Dadurch, dass die deutschen Mitarbeiter nur für einige Jahre in Mexiko waren und dann nach Deutschland zurückkehrten, gab und gibt es auch Anregungen für die Pastoral und die Eine-Welt-Arbeit in der Diözese Münster.

Ein Höhepunkt in diesem Sinn war die pastorale Arbeit eines Teams von mexikanischen Ordensschwestern und deutschen pastoralen Mitarbeitern in der Gemeinde Liebfrauen in Beckum in den Jahren 1977 bis 1989. Neue Akzente der Partnerschaft setzten auch die vielen jungen Erwachsenen, die  im Friedensdienst, im Freiwilligen Sozialen Jahr oder als Missionare auf Zeit seit den Neunzigerjahren im Bistum Tula tätig sind. Sie sind ein belebendes Element und bringen – zurück in Deutschland – in verschiedenen Lebensbereichen ihre Erfahrungen ein.



Belebende Akzente


Das Ziel der Arbeit hüben wie drüben bleibt: dem Frieden zwischen den unterschiedlichen Menschen auf der Basis der Gerechtigkeit und der Liebe zu dienen. Dazu bedarf es auch des Teilens und der Suche nach einem neuen Lebensstil hierzulande, etwa im Sinn der Zukunftsstudie von Misereor, in der folgender Denkanstoß steht: "Gut leben statt viel haben!" Diejenigen, die in Mexiko gelebt und gearbeitet haben, sind sicher bereichert zurückgekehrt und haben einen neuen Blick für das bekommen, was das Leben lebenswert macht.

Der inzwischen emeritierte Bischof Jesús Sahagún mit seinem großen Vertrauen zu Gott und den Menschen war für die Integration sehr wichtig. Noch vor zwei Jahren schrieb der Altbischof seinen jungen mexikanischen Kollegen einen offenen Brief, um sie an die Bedeutung der Laien für die Verkündigung des Evangeliums und für das Leben der Kirche zu erinnern. Hier spürt man seine Sorgen um die heutige  Entwicklung in Kirche und Gesellschaft.

Wo entdecken heute Menschen "Quelle und Prinzip der Hoffnung"? Im kapitalistischen Wohlstandsdenken zu Gunsten der Starken oder im geschwisterlichen Geist Jesu? Letzteren zu entdecken und zu leben, bleibt unsere Aufgabe hier, in Tula, weltweit!  

 

Freund der Partnerschaft: Weihbischof em. Friedrich Ostermann 

Gratulation von Weihbischof em. Friedrich Ostermann
 

Erfolg durch Teamarbeit
 

Im Jahr 1961 begann für die Menschen in der Halbwüste des mexikanischen Hochlandes mit der Gründung des Bistums Tula die alte Quelle des Glaubens neu zu sprudeln.

Das Neue brachten gläubige Mexikanerinnen und Mexikaner sowie ab 1968 Canisianer, Priester, Pastoralreferentinnen und ab 1992 Zivas und Zivis, Missionarinnen und Missionare auf Zeit sowie Jugendliche des Freiwilligen Sozialen Jahres aus unserer Diözese Münster und ab 1980 auch die lebendigen Kontakte zwischen Gemeinden hier und im Bistum Tula.

Die Quelle versiegt nicht, auch wenn wir keine Priester, Patoralreferentinnen und Canisianerbrüder mehr entsenden können. Die Säulen des Anfangs sind weggebrochen, zwei Säulen aber sind geblieben: die Gemeindepartnerschaften und der gemeinnützige Verein Animo von 2001.

Dank für die Treue

Jugendliche, die in Mexiko pastoral und/oder sozial arbeiten wollten, wurden von den Canisianern eingeführt und begleitet. Nach ihrer Rückkehr haben sie sich in der Diözese Münster zu dem Verein Animo zusammengeschlossen. Neben den Aufgaben in Mexiko übernehmen die jungen Leute  heute in Deutschland die ehemaligen Aufgaben der Canisianer.

Möge die Teamarbeit mit allen Engagierten in Mexiko weiterhin gut gelingen; sie war der entscheidende Grund für den Erfolg, weil jedes Charisma von jedem ernst genommen wurde. Mit einer solchen Teamarbeit wird die Quelle des Glaubens auch bei uns nicht versiegen.
Wir danken den Frauen und Männern aus unserem Bistum für ihren Anfang in der Halbwüste Mexikos und für ihre Treue.  

 
 
 

Weit über 50 deutsche Männer und Frauen haben seit Beginn der Partnerschaftsarbeit in Gemeinden des Bistums Tula gearbeitet 
Annegret Kortmöller beschreibt eine Gemeindepartnerschaft.


Gratulation von Annegret Kortmöller


"Die mexikanischen Partner sind uns ans Herz gewachsen"


Nachdem eine deutsch-mexikanische Seelsorge-Gruppe in der Liebfrauen-Gemeinde in Beckum tätig war, reifte 1985 der Entschluss, der Diözesanpartnerschaft ein konkreteres Gesicht zu geben und Kontakte von Gemeinde zu Gemeinde zu knüpfen. Die Wahl fiel auf Nicolas Flores, eine Gemeinde, in der die zuvor in Beckum tätige Schwester Ofilia Goméz als "Pastorin" arbeitete. Über Bildmaterial und autentische Berichte von einer jungen Beckumerin, die einige Monate in Nicolas Flores lebte, erfuhren wir mehr über Lebensweisen und Beweggründe der Menschen. Die Frage "Wie können wir helfen?" sollte aber nicht im Vordergrund stehen, sondern: "Was macht unser Leben aus, was ist uns wichtig mitzuteilen?"
 
Der euphorische westliche Ansatz wurde bald gedämpft, weil kulturelle Unterschiede und die schwierige Infrastruktur in Mexiko den Prozess entschleunigten. In den vergangenen  26 Jahren hat es auf beiden Seiten Veränderung gegeben, auch manche Ernüchterung, doch unsere mexikanischen Partner sind uns ans Herz gewachsen. Voll Freude nehmen wir in diesem Jahr am Bistumsjubiläum in Tula teil.
 
 
 

Grundstein wurde beim Konzil gelegt


Partnerbistum Tula in Mexiko


Der Grundstein für eine Partnerschaft zwischen den Diözesen Tula in Mexiko und Münster wurde auf dem Zweiten Vatikanischen Konzil (1962-1965) in Rom gelegt: Bei einem Treffen der damaligen Bischöfe der beiden Diözesen, Jesus Sahagún aus Tula und Joseph Höffner aus Münster, entstand eine intensive und vielseitige Zusammenarbeit.

In dem mexikanischen Dorf Cardonal wurde 1968 das "Centro Social de Cardonal" gegründet, in dem bis heute Mexikaner und Deutsche (Laien, Ordensleute und Priester) gemeinsam leben und arbeiten. Neben der pastoralen Arbeit ging es von Beginn an auch um die Verbesserung der sozialen und wirtschaftlichen Bedingungen.

Austausch

Weit über 50 deutsche Männer und Frauen haben seit Beginn der Partnerschaftsarbeit in Gemeinden des Bistums Tula gearbeitet. Im Bistum Münster arbeiteten mehrere mexikanische Schwestern in der Liebfrauen-Gemeinde in Beckum.

Junge Männer können seit 1992 ihren Friedens-/Zivildienst in den Partnergemeinden leisten. Und seit 1996 besteht die Möglichkeit, auch als Missionar oder Missionarin auf Zeit (MaZ) in den Gemeinden mitzuarbeiten.  

 
     

 

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